VIII FASE NACIONAL DEL CONCURSO INCUBADORA DE SONDEOS Y EXPERIMENTOS

Por Cristina y David Ramírez Marfil

Primer día:

La madrugada del 27 de junio a las dos de la mañana, partimos de Dúrcal en una furgoneta que condujo el papá de Virginia mientras todos dormíamos.

A mediodía llegamos a Viérnoles, un pequeño pueblo cántabro, donde se iba a celebrar la VIII Fase Nacional del concurso de estadística “Incubadora de Sondeos y Experimentos”. Allí nos reunimos con nuestra profesora de matemáticas, Cati, y nos instalamos en la residencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por la tarde comenzó la exposición de trabajos de la categoría 1º y 2º de ESO. Allí había un montón de gente de todos los rincones de España y nos pusimos un poco nerviosos, pero como fuimos de los últimos en exponer, nos dio tiempo a tranquilizarnos y a ver como funcionaba todo aquello. Al finalizar de presentar nuestro trabajo, “¿Vivimos y sentimos la Alhambra?” mucha gente nos dio la enhorabuena.

Después nos llevaron a realizar una visita guiada por Santillana del Mar, un pueblo bastante famoso por el buen estado de conservación de sus calles medievales. Volvimos a Viérnoles para cenar y, cuando acabamos, nos fuimos a las habitaciones para dormir. Nos llevamos una gran sorpresa cuando vimos que había maletas que no eran nuestras. Eran de otros compañeros que participaban en el certamen y que nos cayeron muy bien. Decidimos salir para conocer a más niños y nos lo pasamos muy bien hablando de nuestras costumbres, idiomas, colegios, compañeros, profesores etc …

 

 

 

 

 

Segundo día:

Este día estuvo repleto de exposiciones: por la mañana presentaron sus trabajos los compañeros de 3º y 4ºde ESO y por la tarde los de Bachillerato, aunque también tuvimos tiempo de hacer muy buenos amigos.

Después de la merienda nos dejaron tiempo libre y nos fuimos con nuestros padres a Santillana del Mar, que eran fiestas, y estuvimos en el ferial.

Después de cenar tuvimos una fiesta con un DJ p

ara celebrar que era la última noche. Era nuestro cumpleaños, y recordamos que nos pusieron la canción del cumpleaños feliz y todo el mundo nos felicitó. Fue un cumpleaños único y diferente.

Tercer día:

Al día siguiente nos llevaron a Santander para la entrega de premios. Vimos la Península de la Magdalena, la Paya del Sardinero, el Gran Casino, visitamos la Catedral, el monumento al incendio de Santander, el centro Botín y las estatuas de los Raqueros; unos niños marginales y pobres que en el siglo XX frecuentaban la zona del puerto para ganarse la vida.

Finalmente entramos a la escuela náutica, donde se celebró la entrega de premios, que finalmente se llevó el equipo de Cataluña por un estudio sobre la vida de los caracoles. Fue un día muy especial para todos. Después tocó la hora de despedirse y volver a casa.

Opinión:

Ha sido una bonita experiencia que sin duda volveríamos a repetir. Todas las horas de trabajo invertidas merecen la pena porque hemos conocido a gente nueva que jamás olvidaremos, hemos aprendido sobre sus costumbres, sus lenguas, sus hogares, hemos conocido sitios nuevos… Aunque no ganamos, el mayor premio fueron los amigos que nos llevamos de estos tres días en Cantabria. Por nuestra parte recomendaríamos la experiencia a todo el que quiera probarla.